Esquema de la Hidra en el Activismo

Enfoque de Transformación de Conciencia para la difusión del respeto hacia todos los animales
por Alejandro Ayala Polanco

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La Hidra de Lerna

Seguramente todo el que se ha embarcado en la difusión de los derechos animales ha comprobado cuán difícil puede volverse refutar las creencias que sostienen la explotación de los demás seres sintientes por parte de los humanos.

Muchas veces abordamos una conversación orgullosos de nuestros argumentos, confiados en cuán irrebatibles son nuestros desarrollos lógicos o cuán evidentes son las pruebas científicas que hemos memorizado, sólo para comprobar que nuestro interlocutor pareciera ser incapaz de observar cuán espectacularmente le hemos demostrado que se hallaba en un error.

Tal como si, a semejanza de Heracles, nos enfrentáramos a la Hidra de Lerna, pareciera que ante cada creencia rebatida existiera una o dos esperando para ocupar su lugar. Con lo cual, ese debate que juzgábamos ganado desde antes de decir una palabra, pareciera ahora extenderse de manera infinita; y lo peor de todo, sin eficacia, sin la capacidad de provocar algún cambio en la conducta de nuestro interlocutor.

La mayoría de nosotros, que obviamente no disponemos de los fabulosos poderes de Heracles, podemos experimentar diversos grados de frustración. He observado incluso a muchos activistas que comenzaron entusiastas, devorando libros y blogs de derechos animales, participando de mesones informativos y volanteos, que luego de poco tiempo concluyen que la difusión o educación es ineficaz. Pero ¿Será realmente esta ineficacia algo propio de la estrategia educativa en la búsqueda del respeto hacia todos los seres sintientes?

A cada cabeza una espada

Equivalentes

Equivalentes

Al igual que muchos de ustedes, yo también sentí en mis comienzos que cada vez que intentaba refutar las creencias especistas de algún interlocutor me enfrentaba en realidad a un ser mitológico autoregenerante.

Al igual que muchos activistas, busqué ir acrecentando mi arsenal de respuestas, dotándome cada vez de argumentos más efectivos. Y sin embargo, el problema persistía: no importaba cuán letales creyera yo que eran mis ataques, las cabezas de la hidra seguían duplicándose hasta el infinito.

Parecía una labor interminable abordar el mundo de creencias de sólo una persona ¿Cómo pretender entonces un efecto masivo que favoreciera el fin de la industria de explotación a los animales?

Si te concentras en las cabezas, dejas de ver a la hidra

De manera similar a lo que Heracles concluyó, un nuevo enfoque era necesario. Al igual que la fuerza del héroe no fue suficiente para derrotar a la hidra, es probable que hasta contando con el mejor arsenal de argumentos anti-especistas resultemos ineficaces en muchos escenarios.

Por cierto, si contamos con respaldo bibliográfico y científico, dejaremos una buena impresión en cualquier lugar y frente a la mayoría del público. Nuestra capacidad intelectual no será cuestionada, incluso se nos reconocerá como buenos expositores o se nos elogiará clasificándonos de inteligentes. Y todo esto, aún si no hemos logrado que ninguno de nuestros auditores abandone sus hábitos especistas.

Si bien yo no pongo en duda que sea algo importante para el movimiento contar con activistas reconocidos por su instrucción, y de hecho lo promuevo, debemos recordar sin embargo, que la fuerza de Heracles tampoco estaba bajo cuestionamiento. Él era capaz de cortar sin problemas una tras otra las nuevas cabezas que la Hidra generaba, y aun así resultaba incapaz de salir victorioso.

Cortar una cabeza tras otra demostraba la fuerza de Heracles, así como volvernos capaces de responder a cada uno de los argumentos especistas demuestra cuánto hemos estudiado. Pero de la misma manera como el despliegue de la fuerza de Heracles era sólo un medio y no el objetivo de su misión, el demostrar nuestra capacidad argumentativa tampoco es el fin último del movimiento abolicionista.

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Esquema de la Hidra

Un nuevo enfoque para Heracles

A Heracles le tomó un tiempo descubrir que su estrategia no sólo debía considerar sus propias fortalezas sino que además las características de su rival. No bastaba con cortar sus cabezas, había que detener el proceso de regeneración. Fue así como, solicitando la ayuda de su sobrino Yolao, resolvieron cauterizar cada cuello a medida que iba siendo decapitado, obteniendo así la victoria definitiva.

Esto suena bien pero ¿cómo aplicarlo en nuestra estrategia educativa?

Respétame

Respétame

Para dar respuesta a esta interrogante es que desde el año 2002 he buscado difundir y aplicar un nuevo enfoque, que he llamado enfoque de transformación de conciencia, mediante una iniciativa que he llamado HomoVegetus. Dicho enfoque consiste en dejar de distraernos por las cabezas de la hidra, evitando ser absorbidos por una labor que pareciera ser infinita.

La clave está en comprender a nuestro interlocutor, observarlo y escucharle con atención, desplazar nuestro foco desde nosotros –de cuánto sabemos, cuántos ejemplos nos gustaría decir, cuántos datos estamos ansiosos de dar a conocer- hacia las características de nuestro interlocutor.

Detrás de toda persona existe un mundo emocional que se expresa a través de argumentos racionales.

“…todo sistema racional se constituye en el operar con premisas aceptadas a priori desde cierta emoción.” (Maturana, 2005)

Algunas personas tienen mayor habilidad para dotar de racionalidad, consistencia o fortaleza sus argumentos que otras. Pero en todas es común que sus argumentos son un constructo que busca dar racionalidad a algo que muchas veces carece de esta, que está más conectado con el mundo de las emociones, sentimientos y sus apegos resultantes.

“…Nosotros hablamos como si lo racional tuviese un fundamento trascendental que le da validez universal independiente de lo que nosotros hacemos como seres vivos. Eso no es así. Todo sistema racional se funda en premisas fundamentales aceptadas a priori, aceptadas porque sí, aceptadas porque a uno le gustan, aceptadas porque uno las acepta simplemente desde sus preferencias.” (Maturana, 2005)

Dichos constructos racionales, a semejanza de las cabezas de la hidra, pueden ser infinitos. Sin embargo, tras las múltiples cabezas existe una sola hidra, al igual que tras aquella constelación de argumentos especistas existe un número limitado de apegos, adicciones y barreras que permanecen ocultos.

Son creencias que se han asentado en el interior de los individuos con tal fuerza y a veces desde tan temprana edad, que se han vuelto en su mayoría invisibles para ellos. Funcionan como unos lentes desde los cuales observan e interpretan la realidad de manera automática.

En otras palabras, detrás de argumentos como “así se ha hecho siempre, desde la época de las cavernas comemos animales” y “ellos (los animales) no son humanos, no sienten ni tienen derechos”, existe un grupo de motivaciones no reveladas y muchas de ellas transparentes para el individuo, del orden del apego al consumo, el apego a un sabor determinado, el apego al estilo de vida, el apego a lo conocido, el apego a concepciones existenciales, entre otras.

“En nuestro temor, y en la disociación biológica que fue su resultado, hemos sido autoproyectivos de una manera totalmente megalomaníaca. El ser humano se esforzó por distinguirse de las otras especies; por eso, a menudo se negó a verse como un animal, y se consideró como la imagen de algún dios inmortal y sobrenatural…” (Evers, 2010)


 

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Esquema de la Hidra

La elección: ¿dónde es más eficaz intervenir?

  • Alternativa 1: “cortar una por una las cabezas de la hidra”. Es decir, hacer frente a los diversos constructos que configuran la barrera racional.
  • Alternativa 2: “descubrir a la hidra que se esconde tras las cabezas.” Es decir, observar y comprender los apegos, barreras y premisas no revelados.
  • Alternativa 3: “descubrir e intervenir el nido de la hidra”. Es decir, favorecer un cambio en el sistema educativo formal e informal.

 


A través de todos estos años de activismo he ido generando una serie de actividades con que he puesto en práctica el enfoque de transformación de conciencia planteado. El objetivo ha sido reorientar la argumentación de una manera que permita, además de responder al argumento particular que se nos ha expuesto, abrir el camino hacia la dimensión interior que es fuente de dicho argumento.

Mediante este enfoque he buscado posicionar el debate en aquello que determina no sólo las elecciones y hábitos cotidianos del individuo, si no su total interpretación de la realidad.

"Veganismo: una guía para la transformación de conciencia."

“Veganismo: una guía para la transformación de conciencia.”

Tal como señalo en “Veganismo: guía para la transformación de conciencia”, considero que la adopción del veganismo comprometería no sólo un cambio de estilo de vida, sino que toda una forma de interpretar la realidad. Estaríamos hablando más bien, de una forma de pensar, de hablar, de sentir el mundo, y de un estilo de vida que le es consecuente. Y por tanto, si lo que buscamos es gatillar un completo cambio de conciencia y no simplemente entrenarnos para vencer en el “duelo de los argumentos”, dejo a vuestra consideración la aplicación de este enfoque, buscando en el otro las “barreras, apegos y adicciones” en lugar de centrarnos en seguir cortando una a una las cabezas de la hidra.

 


Nota: la primera publicación de este artículo fue en el número 35 de la Revista El Vegetariano Vegano de Argentina, en enero de 2012.

Referencias:

Maturana, Humberto (2005); “Emociones y Lenguaje en Educación y Política”; novena edición; Jc Saez Editor.
Evers, Kathinka (2010); “Neuroética, cuando la materia se despierta”, Katz editores.

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